Ventajas de un edredón nórdico

Ventajas de un edredón nórdico

Cuando se acerca el invierno hay que buscar maneras de protegerse del frío. Es entonces cuando toca preparar nuestra cama como refugio caliente al exterior.

Hay quien decide hacerlo mediante mantas tradicionales y otros optan por un consistente edredón nórdico. Son muchas las ventajas de estos últimos y te las vamos a contar todas.

Son muy cálidos

La principal está clara, abrigan mucho. Esto es lo más importante para el invierno, a la hora de dormir necesitamos mantener una temperatura corporal elevada.

Lo podemos conseguir con varias mantas o mediante un grueso edredón nórdico. Su relleno de plumas, plumón o de material sintético nos abastece de un calor mucho mayor que una fina manta.

Al prescindir de capas nos resulta más fácil la tarea de hacer la cama al día siguiente y nos quita del agobio de dormir con varias capas encima. Además, su escaso peso favorece la sensación de ligereza.

Comodidad

Este punto es muy subjetivo y depende de cada persona. Si te gusta dormir ‘aplastado’ por mantas, esta no es tu opción. Por el contrario, si prefieres no tener muchas capas encima y notar el tacto suave de los edredones, esta sí es tu elección idónea.

Debido a su menor peso, te permitirá moverte por la cama haciendo menos esfuerzo. Para los más frioleros, también pueden alternar con mantas y edredón, de tal manera que pueden disfrutar de las ventajas de cada tipo.

Previenen alergias

Las mantas y colchas tradicionales facilitan el acumulamiento de ácaros de polvo, lo que provoca alergias a muchas personas. Estos micro arácnidos prefieren las texturas naturales como la de la lana de las mantas.

El tejido del edredón hace más difícil que el polvo se mantenga sobre su superficie y es menos susceptible de coger ácaros.

Muchos alérgicos sin duda agradecerán este punto, no hay nada peor que dormir rodeado de pañuelos y estornudando.

Higiene

Íntimamente relacionado con el punto anterior. Además de prevenir el polvo, un edredón nórdico se puede retirar y lavar fácilmente en la lavadora.

Los fabricantes recomiendan lavar el edredón una vez a la semana, de la misma manera que las sábanas. La recomendación para las mantas es lavarlas una vez al año, sin embargo, son más difíciles de limpiar. No se pueden meter a la lavadora, sino que se debe hacer manualmente con jabón neutro.

Transpiración

Uno de los tipos de relleno que pueden llevar los edredones nórdicos es el plumón (es distinto de la pluma o los materiales sintéticos). Este tipo de material favorece una transpiración óptima.

Se trata del mejor aislante natural transpirable que existe hoy en día. Las mantas de lana te pueden calentar en tiempo récord, especialmente si son gordas, pero no transpiran como lo hacen este tipo de edredón.

Decoración

Este punto es subjetivo y depende de cada uno, pero los edredones nórdicos dan un toque de elegancia y sutileza a la habitación.

Llevan una funda que se puede intercambiar con otras de tu gusto. De esta manera podrás renovar el ambiente de tu habitación y darle un toque distinto cada vez que quieras.

Al igual que a la hora de elegir colchón, optar entre edredón nórdico u otro tipo de textil para dormir dependerá de cada persona. Dependerá de varias características de esa persona: es o no friolera, tacto preferido, sensibilidad al dormir con peso encima, duerme en pareja o solo…

Para los más fans de este tipo de telas, un consejo: para aumentar la durabilidad del edredón nórdico, es recomendable guardarlo en una bolsa de algodón transpirable durante el verano. Así se mantendrá en perfecto estado esperando para calentarte los inviernos.

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